Sigue la redada en Gipuzkoa. Susana Lopez quedó en libertad y la Ertzaintza realizó nuevos registros en Zaldibia y Zegama.
      Información publicada en GARA el 24 de agosto de 2001.


      OPERACION POLICIAL EN GIPUZKOA
      Susana López quedó en libertad y la Ertzaintza realizó nuevos registros en Zaldibia y Zegama

      * La Policía autonómica se incautó de otros 25 kilogramos de explosivo tras inspeccionar un local * Los familiares de los detenidos presentaron en la Audiencia Nacional la solicitud de «habeas corpus»

      Mientras los ocho detenidos el miércoles permanecían en dependencias de la Ertzaintza ­que obtuvo del juez Baltasar Garzón el permiso para prorrogar hasta el domingo el plazo de incomunicación­, agentes de este cuerpo policial realizaron ayer dos registros en Zaldibia, donde se incautó de 25 kilos de explosivo e inspeccionó la vivienda familiar de Odei Galarraga, y otro en Zegama. Por su parte, los familiares mostraron su preocupación ante la indefensión legal en la que se encuentran los arrestados. Al anochecer, Gestoras pro-Amnistía informó de que Susana López había sido puesta en libertad a primeras horas de la tarde.

      GARA | ZALDIBIA

      El operativo policial iniciado la madrugada del miércoles en Gipuzkoa se mantenía abierto ayer, después de que la Ertzaintza llevara a cabo dos registros en Zaldibia y otro en Zegama. Este último sin orden judicial, según informó Gestoras pro-Amnistía.

      Hacia las cuatro de la madrugada, la Ertzaintza entró en un garaje de la calle Osotuburu de Zaldibia, adonde fue conducida Oskarbi Jauregi, quien 22 horas antes había sido detenida junto al lazkaotarra Xabier Unanue. El miércoles también fue detenida Alaitz Intsausti tras salir de su casa en esta localidad.

      Además, una dotación policial se presentó en la vivienda familiar de Odei Galarraga, que no se encontraba allí, preguntando por él. Según explicó Gestoras pro-Amnistía, se vivieron momentos de tensión cuando los ertzainas mantuvieron arrodillado a un hermano de Odei Galarraga. La Ertzaintza únicamente se incautó de un teléfono móvil.

      Tras el registro en el garaje, los agentes sacaron varias cajas. Fuentes del Departamento de Interior indicaron a GARA que en esa bajera se localizó material explosivo y un coche. Citando fuentes de la investigación, la agencia Efe afirmó que en este local se hallaron 25 kilos de dinamita de la marca Titadyn

      La misma agencia señaló que «los terroristas habrían abandonado el lugar precipitadamente mientras el miércoles se desarrollaba la operación contra el comando Buruntza, a raíz de la cual habrían sacado del taller un vehículo que hasta ese momento podrían haber estado preparando como coche-bomba». También indicó que la Ertzaintza busca aún a «un presunto colaborador». El Departamento de Interior no confirmó esos datos.

      En Zegama, varios ertzainas se presentaron en la casa de unos familiares de Xabier Makazaga explicando que querían registrarla. Según relató Gestoras, la tía de Makazaga, que en ese momento se encontraba sola, dejó pasar a los agentes, que inspeccionaron la casa y le hicieron numerosas preguntas sobre su sobrino. El organismo antirrepresivo calificó de «vergonzosa» la actitud de la Ertzaintza.

      Mientras, los familiares de Susana López ­detenida en Lasarte junto a Ibon Etxezarreta­, de Xabier Makazaga, Santi Aragón ­los dos arrestados en Zizurkil junto a Koldo Carrasco­, Alaitz Intsausti, Xabier Unanue y Oskarbi Jauregi presentaron la solicitud de habeas corpus en la Audiencia Nacional.

      «Tras observar cómo se han producido las detenciones y las acusaciones que se han vertido contra los arrestados, tenemos la sospecha de que estén siendo sometidos a interrogatorios ilegales, sin defensa o presencia judicial, contra su voluntad y bajo presión física, síquica y malos tratos», se recoge en la solicitud de habeas corpus. Hacia las 15.30, Susana López fue puesta en libertad.

      Por su parte, Gestoras denunció la actitud de la Ertzaintza por pedir la prórroga del periodo de incomunicación de los detenidos, que fue admitida por el juez Baltasar Garzón. «El Gobierno de Gasteiz, constantemente, se llena la boca hablando de derechos humanos pero, mientras tanto, aplica una ley que pisotea esos derechos y, además, la lleva hasta sus últimos extremos», afirmó, para añadir que «numerosas organizaciones internacionales han denunciado la ley antiterrorista y han pedido al Estado español que la derogue».

      Exposición de material incautado

      Por otro lado, en la Comisaría de Oiartzun la Ertzaintza expuso a los medios de comunicación el material incautado en esta operación, entre el que se encuentran un total de 200 kilos de explosivo ­dinamita, amosal y amonal­, un lanzagranadas, granadas Mecar, tres subfusiles Matt, fusiles de asalto Cetme, dos pistolas H.S. y otras dos Sig-Sauer.

      También mostró 50 teléfonos móviles y diverso material electrónico susceptible de ser utilizarlo como radiomandos para hacer estallar explosivos, así como dos ollas. La Ertzaintza aprehendió, además, placas falsas con matrículas de la Policía española, así como carnés de afiliación al PP y a la UGT.


      Seguimiento prolongado desde las inmediaciones de una vivienda

      F. FERNANDEZ | ZIZURKIL

      Los inquilinos del segundo piso del portal número 11 de la calle Bulandegi fueron vigilados muy de cerca por la Ertzaintza durante, al menos, los dos últimos meses. Así se desprende al contrastar datos recogidos de las filtraciones policiales publicadas en los medios de comunicación con los testimonios de vecinos de Zizurkil.

      Frente al citado bloque de viviendas, donde a las cuatro de la madrugada del miércoles irrumpió la Ertzaintza, se ubica un pabellón industrial que dispone de un aparcamiento para vehículos en su terraza. A ese parking se accede por una rampa, por lo que la terraza queda a la altura del tercer piso del citado portal.

      En ese lugar ha permanecido estacionada durante los dos últimos meses una furgoneta blanca que, según ha podido comprobar GARA, tiene una matrícula reservada, es decir, que es utilizada por vehículos oficiales.

      Tras la operación policial del lunes, varios testigos señalaron a GARA que esa camioneta tenía dos rejillas, una en cada lateral, y que, tras una de ellas, se podía observar en su interior la lente del objetivo de una cámara. El vehículo es del tipo de una camioneta-frigorífico, de marca Nissan, matriculado en Bilbo. Aunque sí lleva el distintivo de los vehículos autorizados para el transporte de mercancías, no tiene ningún rótulo de empresa.

      Probablemente, desde esta camioneta se realizó un seguimiento continuado e ininterrumpido de quienes entraban y salían en la vivienda que fue asaltada el lunes por la Ertzaintza utilizando un carga explosiva.

      A pesar de que el Departamento de Interior de Lakua no identificó a las personas que fueron detenidas en esa vivienda, fuentes de la investigación señalaron que se trata de dos presuntos miembros «liberados» (perseguidos judicialmente) del «comando Buruntza», Xabier Makazaga y Santi Aragón, así como del presunto integrante «legal» (no fichado) Koldo Carrasco. Las mismas fuentes afirmaron que, en el tiempo en que estuvieron vigilados, Makazaga y Aragón apenas salían del piso.

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